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| (fotos: Palencia Baloncesto) |
La baja de Borja Arévalo condicionó también lo suyo a un Clavijo más plano que de costumbre, cómodo en una primera mitad donde el nivel de juego se movió en un perfil bajo y poco exigente ante los fallos de ambos equipos; y desbordado en la segunda parte desde el momento en que Palencia apretó los dientes en defensa y encontró en Jeff Xavier el faro fiable en el que guiar sus ataques. De fondo, el desastre desde la línea de 4,60 hace una semana ante Lleida se trasladó anoche 2,15 metros más allá. El 0/18 triples puede tener visos de récord en esta categoría, y desde luego sepulta cualquier opción. Siempre queda pensar que con haber anotado apenas 2 de esos 18 el partido habría sido otro.
La salida sí fue apropiada, con Suárez en el cinco inicial (algo casi inédito) y un ataque fluido (10-14, minuto 5). Palencia activó pronto su mecanismo de defensa en toda la primera mitad: Adrian Moss encabezó un parcial de 11-1 con canastas de todos los colores (21-15), otra vez un interior haciendo daño a los de Sala, de nuevo con Chubrevich en su versión más inócua. En esos instantes finales el Knet & Éniac pudo enlazar buenas defensas con rápidos contrataques, Galarreta apretaba el marcador (21-19).
De nuevo un entonado Galarreta, con la ayuda puntual de Mejeris, dirigió los mejores minutos riojanos en el inicio del segundo cuarto, secundados por varias grandes acciones de un Lawal repleto de intensidad (24-27, minuto 13). Sin embargo se empezaban a atisbar algunos detalles que a la larga sepultarían el trabajo riojano: Witt y Suárez esta vez más fuera que dentro del partido, especialmente el americano, lastrado por las faltas personales (entre ellas, una técnica); y la hecatombe que se empezaba a perfilar desde el 6,75 (0/7). Cinco puntos seguidos de Moss devolvían a Palencia al mando (31-29, minuto 15), hacia un final de cuarto marcado por las aportaciones de Mesa y Bonds (37-37).
Implosión
El despegue palentino, o quizá la implosión riojana, llegó desde el mismo inicio del tercer cuarto. Natxo Lezcano devolvió a pista a un Diouf al que había tenido 'castigado' todo el segundo cuarto en el banco por su poca intensidad. El pívot senegalés tomó el testigo y se arrancó con una versión intimidadora, reboteadora y taponadora. Un 2+1 suyo dio paso a un tercer cuarto donde Jeff Xavier (9 puntos en ese periodo) y Carles Bravo se sumaron a la fiesta, ante la solitaria oposición de Mesa. Lo peor sin embargo vino en el tono global de un partido que se descontroló a un ritmo no excesivo pero sí suficiente para que el Knet & Éniac no alcanzara a sujetarlo (52-45, minuto 26). La aparición de Mediano por un Witt fuera de onda templó de nuevo la caldera, explosionada de nuevo con un triple lateral de Xavier sobre la bocina del fin del tercer cuarto (60-54).
Por aquel entonces, la rémora de los triples iba ya por los 14 intentos. Estadísticamente era el punto que destrozaba una tarjeta que acumulaba nada menos que 40 rebotes (16 ofensivos) en tres cuartos y un cierto equilibrio con su rival en los ratios de acierto en el tiro de 2, asistencias y pérdidas. El partido, sin embargo, estaba en las sensaciones, en un Palencia que mejoraba su confianza simplemente evitando cometer errores y sacando partido de los de su rival, aprovechando varios 2+1 concedidos y engrandeciendo a sus interiores. El festín Diouf mandó el choque prematuramente al borde de la ruptura (65-56), y pese a la leve reacción anotadora de Witt, el Clavijo no mostró argumentos para una reacción completa.
Dos grandes acciones de Bonds y Lawal dieron el último hilo de esperanza riojana (66-62, a 3 minutos y medio), reventado de nuevo por la mano de Jeff Xavier. Los palentinos se limitaron desde ese momento a contemporizar el ritmo y no errar sus tiros. Sólo en el final a tumba abierta se percibió el coraje riojano por una remontada imposibilitada por la falta de fiabilidad anotadora.Tras la derrota, el Knet & Éniac sigue incrustado en medio del atasco liguero de 7 equipos con 3 victorias en 8 partidos. Probablemente se puede hablar del partido más sinsustancia de la temporada riojana. Toca recuperar las sensaciones encontradas ante Lleida (en pista y grada), porque este viernes viene un rival de los directos: Huesca. Viejos recuerdos, no del todo gratos. Inmejorable momento para cobrarse la pieza.

